El ganador del debate


¿Quién ganó el debate?, esa fue la pregunta que se escucha aun en reuniones de amigos, mesas de café y hasta oficinas de los tres órdenes de gobierno.

Cada quien da su opinión pero la mayoría coincidía en que el debate sirvió, en primer lugar, para que los actores políticos de todos los partidos y sus seguidores tuvieran por fin algo en común y no fue otra cosa que esperar la hora para ver el debate.

También sirvió para darnos cuenta que sobran partidos políticos, pues tres personajes fueron suficientes para representar 10 siglas.

Con el debate quedo claro que la figura independiente nació con defecto de fábrica pues quienes aparecerán en la boleta ya llevan señalamientos y se ve que van con consigna pero no con la intención de ganar la elección.

El primer debate también sirvió para que los seguidores de tal o cual personaje vieran de que esta hecho su candidato y para cuanto le alcanzará, incluso si traen buenos estrategas o si son buenos para el discurso, manejar las emociones, en síntesis, para mostrar sus capacidades y habilidades que a fin de cuentas eso es lo que más cuenta en un tu a tu.

Igual fue útil para darnos cuenta que sigue siendo lo mismo de siempre, más que debatir se dedican a defenderse y atacarse, aunque se tenga un formato establecido con temas concretos  se vieron pocas propuestas.

Cierto, también sirvió para tener momentos de buen humor y esbozar sonrisas en cansados rostros, pues el ingenio del mexicano aprovechó la ocasión, vaya, ni los propios candidatos eran serios en su totalidad hicieron espacios de diversión pues imagine a los demás.

Lástima, el debate no sirvió para una definición o llamar la atención de los indecisos que aún no saben para dónde dirigir su voto, tampoco para conocer buenas propuestas pues en minutos es imposible que los presidenciables desarrollen la estrategia que seguirán para este México mejorar.

Ciertamente el debate fue más una medición de capacidades, presentación de los propios candidatos y para que se encontraran de frente pero no para lo que se suponía.

Lamentablemente, porque es algo serio y se debe poner atención para saber a quién queremos para que conduzca la nación, el debate también sirvió para que en las redes sociales surgieran cualquier cantidad de desencuentros de los seguidores de unos y otros.

Después del debate los 5 presidenciables se declararon ganadores, claro, sus seguidores fueron en la misma sintonía, y así tenía que ser, mal harían si no lo hicieran, sería un tanto como declararse derrotados.

En fin, la situación es que el debate sirvió para generar expectativa, para que los presidenciables y sus seguidores estuvieran de acuerdo en algo, para que todos se declararán ganadores a pesar de sus fallas, también enteraron al pueblo que sobran partidos y que la figura independiente nació defectuosa.

Definitivamente el ganador del debate de los presidenciables fue el ingenio del mexicano que como siempre aprovechó el momento para brindarnos momentos de buen humor, pues ante la medición de fuerzas, acusaciones y defensas de los debatientes aparecieron los memes que invadieron las redes sociales.

Autor: Rosa Elena González Hernández/Opinión
Publicado el Martes 24 Abril 2018 / 22:17 hrs