Rivas, la víctima del victimado Purón


A Enrique Rivas, alcalde de Nuevo Laredo, Tamaulipas, le está llegando el agua hasta el cuello. Con una campaña empantanada –ha reñido desde la alcaldía desde donde quiere reelegirse, con todos los actores políticos y económicos del pueblo-, un PAN a la baja en la ciudad, sus compañeros de fórmula –empezando con Ricardo Anaya- se han convertido en lastre para su campaña, anda desesperado.

Muy desesperado.

A ese escenario de agobio, el alcalde con licencia, y hoy candidato a la alcaldía, se le suma otra tempestad, tan negra como su conciencia: la indagación de la PGR en su contra por el asesinato del candidato coahuilense Fernando Purón.

En efecto.

La PGR ha anunciado una línea de investigación contra el Rivas. 

Y eso ocurre, en plena campaña; cuando el elector está decidiendo en un buen porcentaje su voto.

(Habría que verlo en la rueda de prensa, parta refutar a El Mañana de Nuevo Laredo, porque reeditó la nota de la revista Proceso, en donde la PGR lo señala como sospechoso de aquel hecho).

En ese escenario, -añadiendo un PRI totalmente colapsado: sin dinero, sin programa y candidatos frágiles e ineficientes- la pugna por la presidencia municipal se ha polarizado entre el PAN y MORENA. Entre Enrique Rivas y Ramón Garza Barrios.

¿Cómo se definirá esta lucha cuerpo a cuerpo entre dos de los actores políticos de la ciudad con mayor relevancia?..

Rivas, le apuesta al apuntalamiento de la administración estatal y al impulso que pueda darle el panismo tamaulipeco. Es decir: se está encomendando a los factores exógenos; esto, producto de su baja articulación de consensos con los factores nuevoleredenses.

Es la única veladora, que tiene encendida el alcalde con licencia.

Los recientes acontecimientos –el anuncio de la PGR que lo pone contra las cuerdas- ha generado un escepticismo muy penoso entre grupos de panistas que al inicio de la campaña se le sumaron generosamente.

Hoy, ese fenómeno es contrario: numerosos panistas lo están abandonando ante la posibilidad que la PGR lleve la lupa a los patrocinadores del panista.

Garza Barrios, por su parte en la recta final de la campaña logró sumar a varias corrientes priistas y a algunos personajes panistas no sólo porque piensan que puede ganar el morenista; al mismo tiempo, creen que puede ser un elemento bisagra que los ayude a acercarse al virtual presidente de la república Andrés Manuel López Obrador.

En otras palabras: existe una abierta cargada con Garza Barrios para su proyecto municipal y por su vinculación con los actores nacionales de MORENA.

La campaña de los simpatizantes de AMLO, está impulsada por tres ex alcaldes nuevolaredenses: Horacio Garza, Enrique Cantú Rosas y el mismo Garza Barrios. Mientras que a Rivas, lo promueven panistas de nuevo cuño y factores de la administración estatal.


Es esa la correlación de fuerzas existente en Nuevo Laredo.

Nuevo Laredo, puede vestirse de MORENA.

Las manchas que están cayendo sobre Rivas, serán la diferencia final.

La víctima Purón, podría victimar políticamente al PAN nuevolaredense.

Sobre todo, si ese tsunami de votos en que se convirtió AMLO, lleva a buen puerto a un cada día más vigoroso, Garza Barrios.

Autor: José Ángel Solorio Martínez/Opinión
Publicado el Jueves 14 Junio 2018 / 06:20 hrs