PRI y MORENA, 'patadas de ahogado'

En una acción patética que refleja su ignorancia respecto al tamaño de la tragedia nacional que envuelve a su partido, los ex candidatos del PRI a las alcaldías de Reynosa y Tampico, SERAPIO CANTÚ BARRAGÁN y MAGDALENA PERAZA GUERRA, utilizaron como “carne de cañón” a la más humilde de su militancia para reclamar un recuento “voto por voto” de la elección del 1º de julio, como si el rechazo de las urnas no hubiera sido suficiente mensaje del hartazgo social contra el tricolor.

En efecto, el PRI recurrió a los métodos de presión más antiguos de que se tenga memoria para reclamar votos Que-No-Obtuvieron-En-Las-Urnas, pues en Reynosa la dirigencia estatal tricolor vino a hacerle gordo el caldo al ex candidato a la alcaldía, para hacer un reclamo al que se unió el ex candidato de MORENA, JOSÉ RAMÓN GÓMEZ LEAL.

Y cómo no había de ser así, si en plena campaña y sin pudor alguno CANTÚ BARRAGÁN y GÓMEZ LEAL dejaron al descubierto su “alianza factual” frente a los comicios de 1º de julio, que perdieron porque les faltó penetración y propuestas, pues uno extravió la brújula en el tiempo y el otro se la pasó denostando a su adversaria.

“A la antigüita”, el PRI manipuló a su más humilde militancia para apostarla frente al IETAM para exigir un recuento de votos, en lo que más parece una estrategia para “revivir muertos” que para reponer la elección.

Esa acción de masoquismo -el PRI quiere más garrote-, en apariencia busca ser un punto de partida hacia su “refundación”, pues al quedar en la más completa orfandad [ya no tiene los gobiernos estatal ni federal, ¡y para colmo perdió diputaciones federales y senadurías!], los priistas tamaulipecos parecen estar recurriendo al escándalo callejero para recuperar presencia.

¡Vaya ignorancia!

¿Cómo quieren aprobación social, si tienen a medio México sumido en la pobreza extrema, y para colmo de males cada día los más pobres de los pobres soportan lo más pesado de la carga de la economía nacional?

El escándalo mediático generado en Reynosa, lo replicó en Tampico MAGDALENA PERAZA, quien fue echada del Palacio municipal por propios y extraños, pues el matriarcado populachero que ejerció en Tampico la septuagenaria, degeneró en un remedo de dictadura que los jaibos ya no soportaron.

A PERAZA la echaron de palacio priistas y panistas, a quienes traicionó.

…Y hoy también, como si se tratara de aquellas viejas y gastadas estrategias de la antigua oposición al PRI, los tricolores toman la calle, bloquean instituciones y exigen lo mismo que les exigieron a ellos cuando ejercían el poder sin sensibilidad ni recato.

Al PRI se le volteó el chirrión por el palito.

Por hoy es todo, nos leemos mañana.

Autor: Ángel A. Guerra/Opinión
Publicado el Jueves 5 Julio 2018 / 06:59 hrs