El asunto es para preocuparse

Terminó la farsa, digo, la encuesta que hicieron los de MORENA y que por cierto no puede decirse que fue una real consulta ciudadana porque  ésta carecía de todo procedimiento legal y la manera como se realizó no fue el ideal.

Obviamente el resultado final era el que se esperaba, no porque estaba segura la participación de la gente o que se tuviera una votación copiosa sino porque a leguas se veía que la encuesta era solo una  simulación para cubrir lo que ya estaba planeado.

Pudiera decirse que tomar en cuenta a la ciudadanía para definir proyectos es bueno, la participación ciudadana en las consultas es abonarle a los procesos democráticos, pero quienes las hacen deben de conducirse con legalidad y respeto a la gente, no engañar al respetable, y el pueblo al participar se debe informar bien, que prevalezca la razón, no solo guiarnos por el corazón, los rencores o una gratificación, por eso la realizada sobre el futuro del nuevo aeropuerto dejo mucho que desear.

Pero bueno, el caso es que la “consulta ciudadana” da como resultado que después del primero de diciembre se cancelara la construcción del aeropuerto de Texcoco,  antes no se puede, y se aprueba que se acondicione la base militar de Santa Lucia para que funcione como extensión del actual aeropuerto internacional, justo lo que ya había dicho JAVIER JIMENEZ ESPRIU y el mismo ANDRES MANUEL LOPEZ OBRADOR, al fin que los aviones no chocan, dijo el próximo Secretario de Comunicaciones y Transportes del gobierno federal.

Cierto es que lo que sucediera con el nuevo aeropuerto a la mayoría de los mexicanos poco o nada nos importaba, y de los que votaron seguramente son contados los que conocen a fondo el tema, más del 80 por ciento ni siquiera conocen el aeropuerto actual de la CDMX, y ni idea tienen de cómo se haría el de Texcoco o de que trate el de Santa Lucia.

Los interesados en el asunto son los hombres del poder político y económico, el pueblo noble solo fue manipulado.

Grave el asunto, porque más allá de lo que sucedió con la “Consulta Ciudadana” si se continúa con el aeropuerto de Texcoco o no, lo que muestran con las formas que se utilizaron para su cancelación es algo todavía más preocupante.

Con lo sucedido con la dichosa consulta donde se violentaron todos los protocolos y lineamientos legales queda claro el cómo se manejaran las políticas públicas en la próxima administración en esta gran nación y se visualiza que nos espera a la población.

Es claro que el pueblo solo será utilizado, el mandatario federal con todo el poder avalado por sus legisladores podrá imponer su ley cueste lo que cueste, peor que en la ley de Herodes y eso si es para preocuparse.

Por ejemplo, y aunque el tema del aeropuerto preocupa más a los hombres del poder económico y económico, la gente salió a votar sin darse cuenta de que lo que se avecina, eso no es nada bueno para el colectivo.

De entradita vienen las lluvias de demandas de los grandes inversionistas en contra del gobierno federal, la cancelación del aeropuerto de Texcoco costará mucho dinero en pago de indemnizaciones, dinero que bien  puede utilizarse en acciones de beneficio social.

Además se priva a México y los mexicanos de tener instalaciones de primera como en países de primer mundo.

Se tendrá fuga de capitales, poco serán los inversionistas que le quieran apostar a grandes proyectos en nuestra nación y eso provocará más desempleo, falta de liquides, grandes problemas sociales.

Pero no es solo eso, dicen que los mexicanos tendremos que acostumbrarnos a las consultas, no se cuestionarían si fueran siempre buscando el beneficio del respetable, el problema es que con la reciente se ve más la urgencia de satisfacer caprichos de los encumbrados que beneficiarnos.

Además, si en las consultas se sigue involucrando un partido político, como sucedió con la del aeropuerto, la maltrecha democracia mexicana estará peor y eso también es para alarmarse.

Autor: Rosa Elena González Hernández/Opinión
Publicado el Lunes 29 Octubre 2018 / 11:00 hrs