Suplente incómodo

De bien a regular, de regular a mal y de mal en peor, ALEJANDRO ROJAS DÍAZ DURÁN, aquel incisivo promotor del voto morenista que se dejó venir a Tamaulipas en los días de la elección presidencial, continúa en caída libre rumbo al vertedero de la historia.

Charlista sensible, ideólogo, tribuno, resulta difícil identificar qué demonio interno se apoderó de su voluntad hasta incorporarlo en la lista de los impresentables, con una creciente cosecha de examigos que hoy le pesa.

Disfunción hormonal, mal de montaña, hipótesis hay muchas. Sus buenos oficios en el proyecto de la 4T están fuera de toda duda, como brazo operativo de RICARDO MONREAL.

En una reciente entrega sobre el tema, concluí preguntando si la renuncia de ROJAS DÍAZ DURÁN a la consejería del senado nos traería, por consecuencia, la (muy sana) decisión de mantener las manos fuera de Tamaulipas, donde ningún cargo tiene hoy. También me pregunté a dónde iría.

Se le ha visto ahora por Puebla en plan suicida, acusando penalmente al candidato de MORENA a la gubernatura MIGUEL BARBOSA HUERTA, nada menos que por enriquecimiento ilícito, evasión de impuestos y lavado de dinero.

Frase estridente, que a BARBOSA “ya le salieron más propiedades que al nopal”, pues además de comprar (dice) una residencia que pertenecía al expresidente MIGUEL DE LA MADRID, tendría detectada otra en la colonia Condesa de la capital mexicana,

Y así como el tempestuoso ROJAS disputó a la dirigente YEIDCKOL POLENVSKY el palomeo de las candidaturas a diputados locales en Tamaulipas, en paralelo cuestiona esta segunda nominación de BARBOSA, tras su derrota previa, en la elección de 2018, ante la panista MARTHA ÉRIKA ALONSO, esposa del exgobernador RAFAEL MORENO VALLE.

Según el conteo oficial, la candidata del PAN habría logrado el 38.14 % del voto, contra el 34.10 % obtenido por el abanderado de MORENA.

Se recordará, luego de un largo forcejeo en los tribunales, el 14 de diciembre pasado, MARTHA ERIKA asumió su mandato. Gobernaría 10 días, el 24 de diciembre ella y su esposo fallecieron al caer el helicóptero que los transportaba en el poblado de Santa María Coronango, Puebla.

El trágico accidente que costó la vida a MARTHA ERIKA y su esposo RAFAEL, obligó a convocar a elecciones extraordinarias, programadas para el próximo 2 de junio.

Tras un periodo de precampañas fijado entre el 24 de febrero y el 5 de marzo, ya hay candidatos recorriendo dicho estado en busca del voto desde el 31 de marzo y hasta el 29 de mayo.

DISTINTO ESCENARIO

Hacia el interior de MORENA se discutió mucho sobre la conveniencia (poca, mucha) de lanzar otra vez a BARBOSA HUERTA, entre otras razones porque sus resultados en 2018 estuvieron muy por debajo de lo esperado (perdió) pese a que en aquel proceso le beneficiaba la campaña presidencial de AMLO.

Finalmente, con la simpatía presidencial y el apoyo de la señora POLENVSKY, de nueva cuenta BARBOSA anda buscando el voto.

Ya no tendrá un rival con el carisma de la desaparecida MARTHA ERIKA. Ahora el candidato del PAN es una figura un tanto heterodoxa, que podría atraer a la clientela de izquierdas.

El economista ENRIQUE CÁRDENAS SÁNCHEZ, exrector de la Universidad de las Américas, había buscado antes la candidatura de MORENA.

Desde el 19 de marzo pasado, CÁRDENAS SÁNCHEZ es el abanderado de una coalición de fuerzas políticas conformada por el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano (MC).

Y aunque las encuestas otorgan ventaja a BARBOSA, es innegable que existe (1) un malestar muy hondo ante las descortesías que el propio AMLO tuvo con la gobernadora, (2) la herida profunda que dejó su trágica muerte y la del propio RAFAEL MORENO VALLE, en (3) un accidente que, dicho sea de paso, sigue sin aclararse, (4) un proceso donde la imagen de AMLO ya no aparece en la propaganda y (5) con la división que hoy aflora al interior de MORENA.

Sobre este último punto, aparece de nuevo la figura del senador suplente ROJAS DÍAZ DURÁN, quien tras su improductivo paso por Tamaulipas, se ha convertido en una piedra en el zapato de BARBOSA, un adversario interno que no tiene empacho en judicializar sus diferencias.

Se le ha visto también por Nuevo León, agitando las aguas contra la permanencia de YEIDCKOL en la jefatura partidista, cargo al que el propio ROJAS aspira.

Su protagonismo, su carácter frontal y esa guerra declarada contra BARBOSA podrían tener implicaciones mayores, porque enrarecen el entorno inmediato de su protector RICARDO MONREAL y además lo confrontan con el presidente LÓPEZ OBRADOR.

Ya dejó la jefatura de asesores, sigue siendo un suplente incómodo.


Autor: Carlos López Arriaga/Opinión
Publicado el Miércoles 10 Abril 2019 / 04:09 hrs