Políticas de odio

Jamás será bueno que se fomente el odio, que se llene a la gente de rencor porque es un hecho que tarde o temprano explotara ese sentimiento negativamente causando mucho dolor.

Lo anterior viene a colación porque en estos tiempos de perversidad, en este mundo hostil y cada vez más lleno de maldad, va perdiendo terreno la bondad.

Sucede en todos lados, lo más triste es que sean las propias autoridades, los presidentes de las naciones, los que fomenten el odio hasta entre su propios pueblo.

Lo sucedido en El Paso, Texas y otras ciudades de Estados Unidos donde unos chamacos locos, racistas y llenos de odio terminaron con la vida de latinos, de muchos mexicanos.

Después de lo ocurrido el Presidente DONALD TRUMP salió a dar las condolencias a México por los connacionales que perdieron la vida en los tiroteos en ese bélico país pero ya de nada sirven las disculpas si todos los días TRUMP incita al odio contra los latinos, los migrantes.

Recordemos que en su campaña pasada TRUMP se pasó todo el proceso fomentando el odio contra los mexicanos a quienes no bajo de delincuentes, drogadictos y asesinos, ¿los protagonistas de los tiroteos que serán?, sanos, trabajadores y buenas personas, obviamente no lo son.

Ahora TRUMP habla bien de nuestro país porque prácticamente el gobierno de AMLO le está haciendo su chamba, le está cuidando el traspatio, pero el odio contra los migrantes, latinos y principalmente mexicanos ya lo sembró en los suyos y los resultados son los hechos violentos de los últimos días.

Pero, ¿qué podemos reclamar los mexicanos si acá en nuestro país no cantamos mal las rancheras?, igual el mismo gobierno ha impulsado su política de odio entre nosotros mismos.

Tristemente ahora se le apuesta más a las políticas de odio, a dividir, cuando lo que se debería procurar es coincidir para que se haga de este bello país un mejor lugar para invertir y vivir.

Ahora hasta unos califican a otros de chairos y los otros les gritan fifís, porque como fifís bautizó AMLO a los que no le aplauden o no están de acuerdo con sus estrategias cuando en realidad unos y otros somos un solo pueblo dividido en opiniones.

Triste pero ahora más que nunca se ve al pueblo contra pueblo siendo los mismos y sintiéndose diferentes, la administración ya trae divididos a todos, bueno hasta se han perdido amistades y distanciado familiares por diferir en opinión.

No somos chairos ni fifís, simple y sencillamente somos mexicanos y como tal debemos comportarnos, el Presidente debe entender que no es bueno fomentar políticas de odio, un buen mandatario no divide a su pueblo sino que trabaja para que en conjunto de ideas y acciones se haga verdaderamente de este país una nación independiente, humana y generosa.

En fin, la situación es que son muy lamentables los hechos ocurridos en El Paso, Texas y otras ciudades del vecino país del norte donde en tiroteos han muerto mexicanos a manos de mozalbetes que quizá drogados o desequilibrados emocionalmente hicieron suyas las políticas de odio y racismo de su presidente.

Igual de lamentable es lo que sucede en México donde el Mismo presidente se empeña en seguir dividiendo al pueblo con sus políticas de odio.

Ojalá y nuestro presidente reaccione, que entienda que no es bueno generar discordia, la política es para conciliar no para distanciar. Se debe buscar el progreso y paz no traer a un pueblo enfrentado por políticas de odio que a final de cuentas no dejara nada bueno para nadie.

Autor: Rosas Elena González Hernández/Opinión
Publicado el Martes 6 Agosto 2019 / 22:38 hrs