Se está muriendo…

Rosa Elena González Hernández
Opinión (Jueves 19 Marzo 2020).- Hoy 20 de Marzo es el Día Internacional de la Felicidad, pero se duda que en estos tiempos el mundo este feliz con una Pandemia que sigue cobrando vidas y generando miedo.

Siempre he pensado que el Día de la Felicidad es una locura, en el mundo hay comunidades enteras que no saben lo que es ser feliz, en estos tiempos menos, pues se duda que todos estén felices con una amenaza como lo es el nuevo enemigo público, el COVID-19, que puede atacar a todos por igual.

Además, cómo si el ser feliz dependiera de instituir un día para ello, cómo si la gente encontrara la felicidad por decreto o nomás porque alguien tuvo la fabulosa idea de inventar una fecha para que la humanidad festeje y sean felices.

En sí, la humanidad no requiere de un día institucionalizado para sentirse feliz porque si así fuera, andaríamos peor de lo que nos imaginamos, significaría que el resto de los días tendríamos que ser infelices.

Triste seria que solo un día al año se pudiera ser feliz, que se amaneciera un día con una gran sonrisa y al caer la noche comenzara a desaparecer y al dar las cero horas nuevamente llegara la desolación, la tristeza, la desesperación que duraría 364 largos días con sus respectivas noches.

Aunque en estos tiempos es difícil hasta decirlo, en realidad la felicidad vive en cada persona, sacarla a flote es tarea propia, la felicidad es un estado de ánimo que por lo general se tiene cuando se logra una meta deseada, cuando hay paz interior, armonía, un enfoque positivo de las cosas, en síntesis, es una condición interna de satisfacción y alegría que no estriba en que exista un día determinado para ser feliz.

La felicidad es relativa, surge del ser consciente y el obrar adecuadamente en el transcurso de nuestras vidas, saber disfrutar cada etapa, cada momento, cierto, hoy en día no hay suficientes motivos para que la totalidad de la gente se pueda sentir feliz, de hecho hay más motivos para estar preocupados, pero siempre hay algo que puede arrancarle a la vida destellos de felicidad, el solo hecho de despertar e iniciar un nuevo día  es motivo suficiente para estar felices.

Realmente la felicidad no tiene una definición universal porque  hay quienes basan su felicidad en la belleza, la fama, el dinero, y para otros es algo sentimental, la paz interior, la estabilidad emocional, en nuestro México en muchas ocasiones el comer, vestir, tener un techo, una cama donde dormir es causa de felicidad, el ver un nuevo día, valorar la vida misma es motivo más que suficiente para ser feliz, en sí, nosotros somos los que elegimos nuestro nivel de felicidad.

FRANCOIS VOLTAIRE, filósofo francés, escribió que los seres humanos buscamos la felicidad pero sin saber dónde al igual que los borrachos buscan su casa sabiendo que tienen una aunque en ocasiones no logran llegar a ella.

Cierto es que en estos días no es fácil hablar de felicidad, el mundo entero se convulsiona por culpa de una Pandemia originada por un virus que quien sabe cuál sea realmente su origen o que intereses perversos persigan sus creadores.

Pero bueno, la situación es que hoy es el Día Internacional de la Felicidad y aunque está en cada persona el ser feliz en estos días  se dificulta serlo, el COVID-19 no permite que el mundo este feliz, por cumpa del Coronavirus para muchas familias que perdieron un ser queridos la felicidad se está muriendo.

Hora de publicación: 21:47 hrs