Lo peor está por venir

María Arabela García
Opinión (Sábado 18 Abril 2020).- La situación económica que se está presentado como consecuencia de la pandemia, a obligado a muchas personas a utilizar el trueque para poder sobrevivir como es el caso de mujeres que son madres solteras y que tienen que mantener a sus hijos.

Muchas de  las personas se quedaron sin trabajo debido a la cuarentena que ha obligado a la población a quedarse en casa, otras a ser definitivamente desempleadas de sus centros de trabajo y otras porque los productos que vendían no son hoy prioridad.

Muchos de los productos  que se ofertan en el trueque no son  prioritarios pero se están ofreciendo a cambio de comida lo cual si es importante para la sobrevivencia de las personas, por lo cual todos debemos colaborar en la medida en que podamos.

El trueque es el intercambio de bienes materiales o de servicios por otros objetos o servicios. Se diferencia de la compraventa habitual en que no intermedia el dinero como representante del valor en la transacción. Al contrato por el cual dos personas acceden a un trueque se le denomina permuta.

Desde la prehistoria, la humanidad de manera consciente e inconsciente, ha buscado formas de mejorar su calidad de vida. Dentro de estas formas se encuentra el intercambio de productos, es decir, lo que una persona tenía y no necesitaba se cambiaba por la que el otro poseía y tampoco necesitaba. 

Este tipo de actividad económica, denominada trueque, se remonta al neolítico, hace unos 10.000 años con la aparición de la agricultura.

Y mientras muchos millones de personas están batallando para sobrevivir, el que está haciendo su agosto en primavera es

Por lo tanto la pequeña y mediana empresa echa músculo y lucha por sobrevivir al estado de alarma. La parálisis que sufre todo el país impacta de manera más agresiva contra las pymes sufren en este periodo de stand by.

A pesar las medidas económicas  muy mínimas  que se han anunciado serán insuficientes  para intentar detener el impacto del coronavirus, el problema que está acarreando la falta de liquidez no puede estirarse mucho más en el tiempo.

Por ello, muchos empresarios retoman el bartering, es decir, las operaciones entre empresas  o freelances de carácter comercial que sustituyen de forma parcial el pago en metálico por un intercambio de bienes o servicios. Vamos, el trueque de toda la vida.

Es una realidad que las pymes van a sufrir una situación complicada después de esta crisis a nivel económico, de comercialización, de crecimiento; los trabajadores lo van a sufrir también y  se tienen  que buscar soluciones y la mejor solución es poner en valor lo que tú sabes hacer, fabricar, el servicio que sabes proporcionar. Eso es lo que te cualifica. Que no puedas tener dinero no significa que no puedas seguir haciendo cosas, comercializando.

Y mientras 17 millones de estadounidenses se unieron en menos de un mes a las listas del desempleo  y  la mayoría  preocupados,  ricos y pobres por la pandemia, el que está sonriendo metiéndole más dinero a sus cuentas es JEFF BEZOS, fundador de Amazon, Calcula los segundos que tardes en leer esta nota y multiplícalos por 60 mil pesos, eso habrá ganado en los últimos minutos

Ha incrementado sus acciones en un 5.3 por ciento, elevando su patrimonio a 138.5 mil millones de dólares, de acuerdo al índice de multimillonarios de Bloomberg.

En los primeros tres meses del 2020, BEZOS ha acumulado 24 mil millones de dólares a su fortuna, el ritmo de ganancias del hombre más rico del mundo hace que cada minuto gane 3.7 millones de pesos (tomando el dólar a 24 pesos mexicanos).

La confianza en Amazon le llevó   registrar  este martes pasado  su máxima cotización en la historia. Por la presencia del COVID-19 hay miles de personas confinadas en sus hogares haciendo pedidos en línea o requiriendo entregas a domicilio; así es como cada segundo que pasa Jeff Bezos suma 60 mil pesos por segundo a su fortuna.


El contraste se da para decenas de negocios que se vieron obligados a cerrar como parte de un efecto secundario por el coronavirus.

Y mientras muchos millones de personas están batallando para sobrevivir, el que está haciendo su agosto en primavera es Amazon, entre otros negocios con menores ganancias multimillonarias.

Un artículo publicado por Associated Press, el 17 de abril del presente y escrito por DEBE RIECHMANN, hacen pensar  que los múltiples contagios que está viviendo Estados Unidos se debe a un caso de negligencia de las autoridades políticas y no de salud, ya que  se tuvo información a tiempo de la propagación que podía generar el COVID-19 pero que el Presidente DONALD TRUMP lo minimizo, quizá por eso su paternalismo al ofrecer un  apoyo de mil 200 dólares a todos y cada uno de los americanos de su país, incluso quienes tengan menores de edad  son 1,700 dólares, vaya forma de lavar conciencia.

Incluso el titulo dice: EEUU: Unidad de inteligencia médica advirtió de coronavirus
Sucedió en la epidemia de SARS en 2002, de Ébola en África occidental en 2013, en la actual pandemia de covid-19 y en muchos otros casos.

Todos son ejemplos del llamado "desbordamiento" o "derrame", spillover en inglés, el pasaje de un virus u otro patógeno desde su portador no humano a su primer portador humano, o paciente cero.

Pero los seres humanos no son víctimas pasivas de estos derrames. La interferencia en los ecosistemas naturales está facilitando esos desbordamientos, según un nuevo estudio.

"Los humanos estamos impulsando el cruce de virus de animales a humanos. Y hay acciones que debemos tomar en lugar de esperar pasivamente a la próxima pandemia", señaló a BBC Mundo Christine Johnson, investigadora del Instituto One Health de la Escuela de Veterinaria de la Universidad de California Davis, un centro dedicado a estudiar la conexión entre la salud humana, los animales y el medio ambiente.

"El derrame de virus desde animales es un resultado directo de nuestras acciones relacionadas con especies silvestres y su hábitat", afirmó Johnson, autora principal del estudio publicado en la revista Royal Society Proceedings B.

"La consecuencia de esa interferencia es que los animales están compartiendo con nosotros sus virus. Estas acciones aumentan simultáneamente el riesgo de extinción de especies y de derrames o spillovers".

"Es una convergencia desafortunada de factores que acaba en situaciones de crisis como la que atravesamos con la actual pandemia".


Hora de publicación: 22:15 hrs